Me dieron un consejo; ``un clavo saca otro clavo.´´ Y no, no era cierto. Porque cada vez que este ``clavo´´ se arrimaba a mi boca, tu imagen venía a mí, cada vez que se quedaba embobado en mis ojos, en mis labios, que me acariciaba el pelo, que me abrazaba, a mi cabeza venía irrevocablemente tu imagen.
¿Crees que puedo vivir así? Cada vez que mis párpados caen, y tengo los labios de otra persona en mí, te veo a ti, oigo tu voz, y te siento cerca... Pero cuando abro los ojos, de repente me doy cuenta de que no estás, de que estás lejos de mí, y de que... ahora mismo lo que más necesito, es tenerte a mi lado.
Que lo tengo claro, eres la razón por la que lloro, pero también por la que un día fui feliz, porque hay algo dentro de mí, y algo más exterior, que me dice que tú eres mío, y oigo la voz... llámalo intuición, destino, amor... chillándome repetidamente, segundo tras segundo de mi puta existencia.
Porque tengo el corazón vacío de alegrías, y está esperando que escriba nuestra historia, la que nunca conté, está esperando que saque a la luz las lágrimas que por ti derrama este corazón sin vida.
Y con esto sólo llego a la conclusión de que otro clavo sólo hace un hoyo más grande, de que te quiero más que nunca, y lo seguiré haciendo, de que nadie puede remplazarte, y que sin duda, moriría porque ahora mismo estuvieras sonriéndome como tantos días...
No hay comentarios:
Publicar un comentario